MEXICALI, (únicoBC).- Desde muy joven, María Palomera Santos Medina desarrolló
de manera superlativa su sentido del tacto, oído y olfato, a pesar de carecer
de visión.
Precisamente el sentido del tacto lo perfeccionó con los
años hasta convertirse en una de las masajistas (sobadoras, como se dice comúnmente)
más reconocidas en nuestra comunidad.
Mary, como la identifican sus clientes, tuvo una vida
normal de pequeña hasta que a los 11 años de edad se dio cuenta que era ciega,
lo que en un principio la entristeció mucho. Pero la mayor de seis hermanos superó
esa etapa con gran dignidad y a los17 años empezó a estudiar la técnica del
masaje con el señor Ramón Candela (qepd).
Luego de un año de estudios en los que demostró poseer
enormes cualidades en este importante oficio, se lanzó a trabajar profesionalmente.
“Empecé en 1985 a la edad de 18 años con la enfermera
Esther Maciel en un local de avenida Zaragoza y calle K, para después instalar
mi primera clínica en calzada Aviación y Río Fuerte, donde estuve de los 19 a
los 23 años”, recordó.
En ese tiempo tuvo un breve lapso en su vida al nacer su
primera hija y después pasar a trabajar con Celina Montiel en la colonia
Nacozari por espacio de 15 años.
Concluida esa etapa, instaló su clínica en su domicilio
particular, primero en la colonia Pro-Hogar y desde hace ocho años en su actual
domicilio del fraccionamiento Riviera.
“Las personas que más me visitan son lastimados de la
espalda, cintura y ciática. A ellos les recomiendo, además del masaje, tomar
desinflamatorios, compresas calientes y mucho reposo”, reveló.
Entre sus clientes se encuentran reconocidos empresarios,
funcionarios y deportistas, entre los que destacan beisbolistas profesionales
como Agustín “Guty” Murillo.
Mary Palomera puede ser contactada para una cita en el
teléfono 567-05-04.
(Artículo publicado originalmente en la edición número 3 de únicoBC, Nuestras Historias de Éxito)
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