MEXICALI, 6 diciembre de 2017 (Especial/ùnicoBC). De acuerdo a la Comisión Económica para América Latina
y el Caribe (Cepal), México es uno de los países en los que la riqueza está muy
mal distribuida, ya que de todos los activos financieros en el país, el 80% es
propiedad de sólo el 10% de las familias mexicanas; mientras que el 10% de las
empresas, concentran el 93% de los activos físicos.
En
2016, se informó que México era el segundo país con más desigualdad de ingresos
entre sus habitantes más ricos y los más pobres que componen el bloque de la
Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE).
Al
respecto, el Dr. Carlos Antonio González Palacios, profesor de tiempo completo
del área de ciencias sociales y humanidades de CETYS Universidad, mencionó que
se encuentra trabajando un proyecto de investigación que busca determinar cuál
es el impacto de la desigualdad en el desarrollo humano de la persona y de la
familia.
El
investigador señala que normalmente la pobreza es la que se mide y determina
los índices de bienestar en los países, pero que son muy pocos los organismos y
bases de datos que analizan el tema de la desigualdad, es decir, la incapacidad
de poder trabajar todas las áreas del desarrollo humano como son: el acceso a
la cultura, educación, esparcimiento y salud.
“Actualmente
estamos en el proceso de entrevistas a personas adultas de 30-60 años quienes
son los principales sustentos de la familia y que trabajan en oficios de
tiendas de conveniencia, vendedores ambulantes, guardias de seguridad,
maquiladoras, entre otros”, dijo González Palacios.
El
docente de CETYS Universidad explicó que por medio de las entrevistas se busca
saber cómo vive el mexicalense promedio en términos de salud; qué pasa cuando
se enferma; a quién acude para un préstamo, cuál es su dieta (carne, pollo);
como se transporta; si es víctima de la inseguridad; cuál es su percepción del
gobierno; cuál es su situación emocional; qué mecanismos usa para liberar
estrés.
“El
ingreso per cápita es insuficiente para decir que alguien ha dejado o no la
pobreza, ya que es muy subjetivo cuánto gana una persona según el entorno en el
que se desarrolla. En el caso de Mexicali no hay un problema de empleo por
ejemplo, al contrario, se necesitan más personas para ocupar esas vacantes; el
problema de la ciudad no es la pobreza como lo es en el centro y sur del país
en donde puede haber familias que se preocupan por tener las tres comidas al
día. Aquí el problema es la desigualdad y la mala distribución de la riqueza”,
explicó.
El
experto en temas de ser humano y sociedad, con Doctorado en Educación por la
IBERO, mencionó que a lo largo de 40 preguntas y cerca de 2 horas de
entrevistas con los participantes en el estudio, se pretende terminar para el
mes de julio del 2018, un documento que sirva, en primera instancia, al CETYS
para abordar dicho tema y que se puedan desarrollar programas a través del
servicio social para atacar la desigualdad en la ciudad.
“Hemos
descubierto que la mayoría de los entrevistados vive con una taza de
endeudamiento alta, sobre todo con los microcréditos que se otorgan fácilmente;
viven en colonias donde el narcomenudeo y la inseguridad es muy común, por lo
que se encuentran en constante peligro de perder sus posesiones. Cuentan con
casa pero tienen su crédito atrasado, algunos con requerimientos de parte de
Infonavit. Su preocupación está en el día a día, no tienen planes a mediano
plazo y se encuentran preocupados por pagar sus deudas por lo que viven
presionados por ello”, destacó.

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